La conoció pero nunca se le acercó. Ella no lo habría distinguido, pues su rostro es... cómo decirlo... algo oblicuo, ni horizontal ni vertical, más bien férreo en la niebla.
No les he contado pero a mí algunas veces "hay rosarios de rostros sin boca, que desfilan por mis noches". Pobre Fitzgerald debió dar miedo. A mí al menos los fantasmas mudos me asustan, prefiero los gritos.
7 comments:
Pasando revista... te leo.
Un saludo
Me pregunto si él hubiera conocido a Ella Fitzgerald: ¿habría cerrado la boca y llenado su copa?....incluso aunque el vacío quedara intacto?
La conoció pero nunca se le acercó. Ella no lo habría distinguido, pues su rostro es... cómo decirlo... algo oblicuo, ni horizontal ni vertical, más bien férreo en la niebla.
¿Puede ser que lo primero que leo de tí hable de Ella?
Gracias por tu visita. Nos estaremos leyendo.
No les he contado pero a mí algunas veces "hay rosarios de rostros sin boca, que desfilan por mis noches". Pobre Fitzgerald debió dar miedo. A mí al menos los fantasmas mudos me asustan, prefiero los gritos.
Isn't it romantic
no sé cómo me encontrarse... tampoco importa en verdad... gracias
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